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Qui potest capere, capiat

Un simple juego

Un simple juego

No sé cuanto tiempo llevo vagando, por lo menos, cuando tenía mi cuerpo podía aterrorizar a las personas gracias a mis putrefactas facciones y al nauseabundo olor a descomposición, era divertido, pero los gusanos, el tiempo y el viento, me dejó como sólo una brisa cálida que deambula sin rumbo, imperceptible a los demás.

 

Yo nunca me atreví a cruzar el río, siempre pensé que me podía ahogar, siempre buscaba el camino seguro, el puente.

Así fue durante toda mi vida, siempre fui un cobarde, nunca me quise arriesgar, y por ello me fui quedando cada vez más solo.

 

Una vez inmerso en la soledad, todo empezó a dar lo mismo, todos los días eran iguales al anterior, pierdes el gusto por las cosas, la fe en dios y en la gente, sólo te tienes a ti mismo.

 

Un día, decidí salir de mi casa, romper con la rutina; meterme a cualquier lugarejo.

 

Fue así como llegué a un casino clandestino, y por primera vez, sentí que podía arriesgarme como nunca lo había hecho en mi existencia, era la oportunidad perfecta para arreglar mi vida.

Tomé una silla y me senté, no me miraron los otros jugadores (que por cierto parecían unos gentiles abuelitos), no me saludaron, lo único que dijeron es que la apuesta mínima es de 300 dólares hacía arriba y me dieron las cartas, estaban jugando poker.

Jugué toda la noche, perdí una y otra vez, pero no me importaba, aposté todo mi dinero, aposté mi auto, mi casa, mi familia, y lo perdí.

Jugué como nunca lo hice, a pesar de que lo perdía todo, sentía una adrenalina que me consumía, se apoderaba de mi cuerpo, arrebatándome la razón, me desquité conmigo mismo por todo lo cobarde que fui durante mi vida sedentaria y temerosa.

Me sentía poderoso, poseído, no sabía ni conocía las reglas del juego, pero ahí me quedaba.

Pero de pronto un cese al fuego de mis emociones me hizo recobrar la razón, no tenía nada, todo por lo que luché durante mi vida, lo perdí, llegó la hora de retirarme, no tenía qué apostar.

 En el momento en que me puse de pié, de inmediato todos los hombres con cara de gentil, de buena gente, ancianos y canosos, de esos que nunca te harían daño y encantado recibirías en tu casa, me miraron, su rostro se desfiguró hasta tomar una forma demoníaca, una tensión sombría reinó en el ambiente, me miraron, furiosos, con una mirada de esas en que si las miradas mataran, te harían mierda de sólo destello.

Se pusieron de pié al mismo tiempo, sacaron por entre sus chaquetas y de entre sus pantalones con suspensores armas de todo tipo y calibre, machetes, navajas y revólveres.

No me dijeron nada, todo estaba en un absoluto silencio, un sudor frío sacudía y horrorizaba mi cuerpo, ¿en dónde di a parar?

Me acobardé y sólo dije:

 

-Necesito ir al baño, no aguanto las ganas, quiero cagar.- (aunque para ser sincero, ya tenía los pantalones embetunados en mierda)

 

Uno de ellos señaló hacía un pasillo sumergido en  tinieblas porque el foco estaba roto, pero al final de éste se divisaba por debajo de la puerta, que el baño sí tenía luz y que estaba encendida.

 

Caminé despacio, a ciegas; sin querer pisé a un gato negro que ahí dormía, chilló y salió corriendo metiéndose por entre las grietas de la pared, me espanté y solté un grito-

Conchesumadre…- se escucharon risas desde el salón…

 

Una vez en el baño, y con sólo mirar la tasa se esfumaron las ganas de cagar, rebalsado en mierda, lleno de moscas circundándolo, se podían observar parásitos y gusanos nadando en tan suculento festín.

 

No pude hacer otra cosa que lavarme la cara y volver al salón.

 

Me senté, y dije:

Lo perdí todo, ya no tengo qué apostar.

 

La noche es joven, todavía tienes mucho que apostar.- dijo un anciano con una sombría sonrisa, y continuó.- todavía puedes apostar partes de tu cuerpo y órganos.

 

Lo sabía, eso era lo que estaban esperando estos viejos disfuncionales de mierda, querían mis órganos.

 

No me quedó otra más que aceptar. A medida que pasaban las horas, el juego se hacía cada vez más macabro, los viejos se peleaban por apostar mis órganos, y yo sin poder hacer nada, pero de todas formas ya no importaba, todo me da lo mismo, por lo menos, aquí me siento útil, necesitado, poderoso, tengo algo que ellos quieren.

Perdí mi corazón, mis riñones, el hígado, las córneas, todo lo que servía, cuando ya no quedaban órganos útiles que apostar, ahí recién es cuando el juego se tornó peligroso, macabro y desquiciado, llegó la hora de “partes del cuerpo”.

Se supone que los órganos los irían a buscar una vez que yo me muera, pero nunca pensé que esa sería mi última noche.

 

Primer juego de “partes de cuerpo” y me salió una pésima mano, igual que todas,  por suerte pude decidir yo que parte del cuerpo apostaría, decidí aportar mi mano derecha, puesto que soy zurdo.

Perdí, de inmediato todos se pararon, corrieron las cartas y me agarraron fuertemente, a pesar de que eran unos simples ancianos, poseían mucha fuerza, impotente, sin poder parar el endemoniado espectáculo, el primer machetazo fue horriblemente doloroso, el segundo sólo se encargó de cortar lo que no cortó el otro. Todo se impregnó con mi sangre, la escena era enloquecedora, llegó la hora de la segunda ronda, perdí un pié, luego el otro, después el brazo derecho hasta el codo y las piernas hasta las rodillas, los viejos sólo lo hacían por diversión, cada extremidad que me arrancaron se las dieron a los perros.

Con sólo mi brazo izquierdo intacto, dije:

 

Me cabrearon, viejos de mierda, toda la noche me han salido malas cartas, me han hecho trampa, exijo cambiar de juego.

Todos se miraron, rieron y aceptaron.

 

La ruleta rusa.- murmuré, todos se quedaron atónitos, se cagaron como yo lo hice en un principio, yo ya no podía irme de ahí en esas condiciones, no tenía nada que perder.

 

Entonces, un viejo dijo con voz solemne: -yo me ofrezco.

Yo parto dije, y uno me acercó un revólver, con sólo una bala y el carril dio vueltas y vueltas, para asegurarnos de que todo queda en manos del azar, tomé el revolver, lo acerqué a mi cien y jalé el gatillo. Nada pasó, fue el turno del viejo, el que me ganó el corazón.

Temeroso tomó el revolver, lo acercó a la cien y jaló del gatillo, de inmediato un fuerte ruido, sus sesos quedaron esparcidos en la mesa.

Ja!- dije por fin contento.- recuperé el corazón, el que me gane se lo lleva.

Se acercó otro viejo diciendo.- no le pasa dos veces, este cabrón se muere.- dijo el anciano que se ganó mis dos córneas.

 

Yo parto.

 

De nuevo el mismo ritual, una sola bala y el carril dando vueltas y vueltas, tomé el revolver, lo acerqué a mi cien, cerró los ojos, y click, sonó, llegó el turno del viejo, puso el revolver en su cien, jaló el gatillo y… click, soltó una risa y me pasó el revolver victorioso.

Sin titubear lo acerqué a mi cien y jalé del gatillo, otro click, y al viejo murmurar:

-conchesumadre…

Le tocó, dudó un tiempo, jaló del gatillo y un fuerte estruendo lo derribó al suelo.

 

¿Quien sigue? El poso se está acumulando, un corazón y dos córneas.

 

Yo sigo- dijo un viejo audazmente.- Pero ésta vez yo parto.

El mismo ritual, el viejo la acercó a su cien y sonriente jaló del gatillo, un fuerte estruendo le partió el cráneo.

 

Jajaja.- reí.- parece que al azar está de mi lado ahora.

 

Vamos, quien sigue, se mantiene el poso de dos córneas y un corazón.

 

Sólo quedaban tres viejos, uno de ellos dijo: recordé que hoy debo llegar temprano a casa, y se dio media vuelta. De inmediato otro viejo sacó un revolver le apuntó y le dijo: si estás tan apurado, tú sigues.

Y entre los dos viejos lo sentaron a la fuerza.

¿Quién parte? Dije desafiante y algo débil por el desangramiento.

Tu partes -dijo el viejo muy nervioso.

Bueno.- dije mientras ponía el cañón en mi cien, jalé y sólo se escuchó un click.

Le tocó al viejo, este no quiso tomar el revolver, se negaba, lloraba y pataleaba, entonces otro viejo tomó el revolver, apuntó directo a su cabeza y dijo: yo juego por ti, mariquita.- apretó el gatillo y el estruendo provocó un silencio que duró casi un minuto.

 

Sonriente pregunté

- ¿quien sigue?

Los viejos se miraron y acordaron en echarlo a la suerte; piedra, papel o tijera.

El perdedor fue el que me ganó los riñones y el hígado. Corrió y botó al suelo el cuerpo del viejo, al que aún le salía humo desde el agujero de la cabeza.

Excelente, esto se pone bueno- dije.

Yo parto

 

No, quiero partir yo- respondió el viejo

¿Éstas seguro?, ¿recuerdas lo que le pasó al otro imbécil que partió?

 

MMm,- pensó el viejo y respondió temeroso.- sí, estoy seguro.

 

El mismo ritual, hay un 1/6 de posibilidades de morir en el primer juego, después hay un 1/5 y así sucesivamente.

Partió el viejo, puso el revolver en su cien, titubeó y disparó, click, sonó, era hora de mi turno.

El cañón del revolver está caliente, jalé del gatillo, y otro click. Turno del viejo.

Otro click. Mi turno, clic, de nuevo.

El viejo puso el revolver en medio de sus ojos, no en su cien, mi miró fijamente y dijo: cabrón…

Disparó e instantáneamente la pared quedó salpicada en sangre, se escuchó un bulto caer y el revolver dio a parar a mi mano.

 

Cuando el pitido dejó de atosigar mi audición, le dije al otro viejo, todo o nada, es tu elección.

 

Esta vez cargué yo el revolver, con mucha dificultad obviamente.

 

¡Pues vete a la mierda hijo de puta!,-  dijo el viejo mientras se retiraba.

 

¡Tú serás el hijo de puta, viejo re concha de tu madre!,- le apunté y jalé del gatillo.

Click, click, click, Paf!!!, el estruendo y el viejo yacer sangrante en el piso…

 

Pasaron un par de minutos y perdí la conciencia. El frío y la espeluznante escena a cualquiera le arrebatarían la razón con sólo echarle un vistazo.

 

Pero algo pasó, desperté al otro día, creí haber muerto, pero podía moverme, me caí de la silla y me arrastré hasta la calle, gran sorpresa fue la mía, en pleno horario punta, me encontré con el gentío, que salía gritando y huyendo al verme, nadie quiso socorrerme, pedía ayuda, pero sólo huían como cucarachas de la luz. No quedó de otra que refugiarme en las alcantarillas, hasta que todo lo que quedaba de mi cuerpo desapareció.

 

No sé cuantos años abran pasado, el casino lo clausuraron y se transformó en ruinas, pero cada vez que me siento muy aburrido, voy a jugar cartas con los ancianos que ahora, sin tener necesidad de dormir y comer, juegan día y noche por el resto de la eternidad.

 

No debí haber jugado, hay cosas con la que no se deben jugar, cosas que no tienen precio ni valor, pero yo les di uno y lo perdí, extraño a mi familia, extraño ser como era antes, tenía a mi familia, pero los aborrecía, me sentía solo, ahora que no los tengo a mi lado, ahora que ellos no se dan cuenta de mi presencia, que ya no me extrañan, los echo de menos, nunca sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, yo me di cuenta muy tarde.

No debí haber jugado, pero para mi, fue mucho mas que un simple juego, aposté mi vida, y la perdí, no fue por diversión, fue por necesidad, me sentí bien por un instante, pero la felicidad es tan efímera como la lluvia en verano o destello de una estrella fugaz, que cuando éstas van a morir, brillan con todas sus fuerzas y luego caen.

Es una tortura vivir estando muerto.

 

Una vez, vagando por ahí, escuché una canción que empezaba diciendo:

 “Que no está muerto lo que yace eternamente, y con el paso de los años, aún la muerte puede morir…” 

 

Estoy muerto desde mucho antes de estarlo, y lo deseo con todo mí ser…

 

¿Cuánto tiempo más pasará?...

 

  Claro, como era de suponerse, me gustaría haber jugado, nunca me atraví a cruzar el río, sólo fantaseo que lo hago, si bien llegé al casino clandestino, me acobardé y me retiré sin jugar ni apostar, seguí de largo, llegé a una botillería, me compré un agua mineral y regresé a casa.

Algún día entraré, creo...

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8 comentarios

http://casicasual.blogspot.com -

= me gusta tu blog culiao, pero puta ke es feo wn... ya eso no mas wn chao

http://casicasual.blogspot.com/

TaTo -

coincido en too con Rubilarcito

pero, creo q eso de hacer poco evidente las cosas tiene su gusto y por lo mismo chupa un coco

autor -

Muy bien señor, espera un aplauso por demostrar que leyó a lovecraft?

Pues sí eh leído varios de sus relatos, incluída "La llamada de Cthulhu"...

No sé a qué se refieres con distorcionar historias o frases.

Si lo dices por la frase “Que no está muerto lo que yace eternamente, y con el paso de los años, aún la muerte puede morir…”

También señalé que fue de una canción que escuché.
Conde Orlok, el tema Seres, por si aún está interesado.

No creo que sea ni copia ni distorsión del señor lovecraft(en cuanto al relato y no a la frase) sinó mas bien, pudo haber sido inspirada por dichos relatos.
Algo bastante positivo.
La autoría de cada párrafo es completamente mía, escrito en una tarde de ocio.

Espero haber aclarado sus dudas.

Carlos -

Ummm ... solo un comentario

La parte que dice

“Que no está muerto lo que yace eternamente, y con el paso de los años, aún la muerte puede morir…”

Es autoría de H.P. Lovecraft en su obra "La llamada de Cthulhu" y la traducción mas cercana a este hermoso dístico (que en inglés es una verdadera obra de arte) sería como sigue:


"No está muerto quien puede yacer eternamente,/
y en épocas extrañas hasta la muerte puede morir."

Cabe resaltar que Lovecraft hace mención que este dístico es parte del terrible libro "Necronomicon" (que tan solo leerlo puede llevar a la locura o muerte de lo mas extraña ... muy a lo Lovecraft)

Es una que se distorsione verdaderas obras de calidad como las de Lovecraft ... una pena realmente ... no cuesta mucho ponerse a invesitgar un poco, o siquiera leer alguna novela de vez en cuando ... y no caer en tamaños errores...

"Ph'nglui mglw'nafh Cthulhu R'lyeh wgah'nagl fhtagn."

"En su casa de R'lyeh el fallecido Cthulhu espera soñando."


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Anónimo -


En vista de que nadie se dio cuenta del final oculto, decidí dejarlo perceptible a cualquier idiota.



como que no maricon xD


en fin el final es algo mas decente, pero mantengo lo del otro pos

Autor -

En vista de que nadie se dio cuenta del final oculto, decidí dejarlo perceptible a cualquier idiota.

rubi -

mmm...realmente ..no se si me gusto ..muchas obviedades ..las historias por si solas no me gustan ..buen ambiente , pero t falto descripcion ...no solo caracterizacion ..buena pluma .lenguaje facil ...pero no se ...me aburrio un poko ..nada nuevo pero mmm ...casi nada me gusta d ela literatura k no me haga pensar ..saludos bitch

Ale_aeternus -

mira seba, dire lo mismo del msn
el cuento me gusto a modo de ineteres ya que mantiene al wn que lo lee inmerso en la histoira, bastante chocolate derramado y la forma del lenguaje de los chuchesumares esta THe lolo......

el final le falto, pero ta bueno el cuento

esperaria otro como el de los 3 hermanos


se cuida don iriarte

y ven para mi feufo maricon de a $1
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