Blogia
Qui potest capere, capiat

La última fiesta

La última fiesta

Está tan vacía la casa, cuando antes estuvo llena, está tan callada la casa, cuando antes siempre había ruido, conversaciones y música, ahora sólo se escucha la madera crujir y el viento zamarrear las cortinas, estoy tan solo, cuando antes me rodeaban los amigos y familiares; extraño aquellos almuerzos familiares, todos reunidos entorno a una mesa, daba lo mismo la comida, no era el tema central, daba lo mismo la bebida, ya que no tenía sed, todos hablando, todos mirando la televisión de la cocina, el ruido de los cuchillos deslizarse en el plato para rebanar un trozo de carne, las bocas masticando con la boca abierta revelando todo lo que había en su interior, el acostumbrado "alcánzame la ensalada por favor"; ya no mas, ni hambre da cuando no tienes con quien compartir la mesa, estás solo, pero aún así cocinas para 6 personas; la casa está ordenada, las camas echas y bien estiradas, cuando antes siempre estaban deshechas, la ropa tirada en el piso, siempre faltaban los vasos, siempre los encontrabas repartidos y sucios en cada habitación, ahora están ordenados, guardados y limpios en donde deben estar, con algo de polvo por el desuso.

No importa cuanta gente invites, cada vez llegan menos, no importa si te dicen que van a venir, sabes que no llegarán, ya no contestan el teléfono, la gran mayoría los cambió y ni siquiera te avisaron, no responden al msn, ni siquiera se conectan.

La última vez que la casa estuvo llena, fue para el velorio de mi padre, familiares que no conocía arrimaron desde el otro lado del mundo para despedir al hermano muerto, amigos de mis hermanos llegaron para consolarlos en su dolor, novias, ex-novias y mas parientes extraños, vecinos y amigos de mi padre de otras ciudades llegaron, la casa se llenó, había ruidos, no eran conversaciones, eran murmullos.Jamás había visto un funeral tan concurrido, un fila de mas de 50 autos y 7 buses repletos siguieron la marcha fúnebre hasta el último adiós, pero yo fui el único que se quedó hasta la última palada de tierra.

Llegué a mi casa y me encontré que mis hermanos; habían empacado sus cosas y me esperaban para despedirse. Se marcharon ese mismo día y jamás los volví a ver.

Mi madre, presa en su demencia yace en un manicomio conversando con mi difunto padre, al menos es feliz.

La casa no es la misma desde ese entonces, mis hermanos se llevaron las mascotas, excepto la mía, un gato viejo y ciego, por eso era mía, porque nadie mas lo quería. Mi padre le puso nombre al gato, se llamaba Guillermo... 

No sé cuanto tiempo pasó desde que me quedé solo, ya ni siquiera salía de la casa.

El gato era cada vez mas torpe, siempre escuchaba a media noche los vasos quebrarse, maldito gato, ni siquiera deja que lo tome en brazos.

Desde que me cortaron la luz por no pagar la cuenta, que una terrible oscuridad envolvía cada noche la fría y lúgubre casa, desde afuera tenía un aspecto tétrico, el pasto llegaba a la altura de la rodillas, se escucha en plena noche al gato arañar el piso de madera, de inmediato un olor a mierda reina en la casa. Maldito gato.

Desde que parece que el buzón va a reventar que ni el cartero viene.

Se escuchan los murciélagos en el entre techo y al gato chocar contra las paredes tratando de pillarlos.

Ya ni siquiera me levanto del sillón, ¿para qué eh de levantarme? si no tengo hambre ni ganas de ir al baño.

De pronto, un día desperté y no podía moverme, ni siquiera pestañar, era como si estuviese viendo televisión, no podía respirar, pero eso no importaba, era como si no fuera necesario, estuve dos días tirado en mi sillón mirando hacía el techo, sin moverme, un silencio aterrador reinaba en la casa. Hasta que el gato se subió encima de mí, caminó desde mi estomago hasta mi cara, de pronto, sin pensarlo dos veces, el gato se estaba devorando mi rostro, no sentía dolor, pero si cada mordisco, podía ver como arrancaba trozos de carne, no podía moverme, no sentía dolor, no podía respirar, pero no importaba, me sentía feliz, por primera vez el arisco gato se acercaba a mi, sus nublados ojos trataban de mirar lo que comía.

 Luego, entraron unos policías, aparataron al gato que ahora dormía tranquilo entre mis piernas. Me miraron, yo no podía hablar, no sé como el gato dejó mi rostro, pero ellos tenían una expresión de horror, pálidos y sudorosos se quedaron a mi lado hasta que llegó una ambulancia y me llevaron, los paramédicos también se asustaron, me pusieron en un saco, ya no podía ver... 

...Cuando se abrió, una luz blanca encandiló mis impávidos ojos resecos, creo que eran unos doctores, hicieron algo en mi rostro, no sé que. Me encerraron, hacía frío y estaba todo oscuro de nuevo...

Al otro día me sacaron a pasear en auto, hacía años que no lo hacía, me trajeron flores, nunca me habían dado antes, que alegría, estoy devuelta en casa, hay ruido, están todos mis amigos, mis hermanos, vecinos, familiares cercanos y lejanos, hacía tanto que la casa no estaba tan llena, seguían llegando flores.La casa está limpia, ya no siento olor a mierda.

Jamás había tenido tantas visitas, la casa está llena, las piezas están todas ocupadas y desordenadas, hay tazas de café y vasos por doquier, me gustaría tanto levantarme, saludarlos, preguntarles como les va y como está la familia, pero no puedo, no importa, el festejado soy yo, ojalá me dejen algo de torta...

¿Estoy muerto?, pues no sabía que era tan hermosa la muerte. Me gustaría decirle a todos los invitados, gracias por venir, gracias por esta última fiesta…

Ahora es el gato el que duerme en el sillón.   

---------------------------------------------------------------------------

N.A (nota del autor): Me demoré media hora en escribir esto, sin una idea preconcebida; así que no esperen algo bueno. ;) ^^

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres.

6 comentarios

raziel -

in creible tu cunto esta de culto ase mucho tiempo q no leeia cosas de tan buena calidad cero que si sabes escribir y te felisito hora tienes un fiel seguidor a tus cuentos y bamos no dejes de escribir

xarleen -

Una historia bastante curiosa. Buen final, me gustó.
Las historias que te surgen porque si, que no puedes parar de escribir son las mejores, esta lo es ^^

marchant -

cero aporte seria un post comentando, pero mejor te hago una sugerencia, escribe algo sobre lacio, nuestro idolo y guru
tambien con nada de tiempo
cuidate
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

Travesti resentido -

Weon pagame la plata k me debi por los servicios ya q la carne no es gratis y me dio harto asco contigo asi k la wea vale el doble y como ya me debi 3 noshes son 12 lukas.ya sabi o vai a saber de mi....

Iriarte -

Sí, me equivoqué, es "he", pero como dice la nota, lo empezé y terminé en media hora. No es una excusa, pero se puede inferir que el texto no fue examinado a fondo.

Cuando se me ocurre escribir un texto, el final es primero que invento.
Así todo el texto se basa en lo que termina.
^^, eso no significa que sean buenos.
Gracias por la acotación

Marianne -

Me gusta mucho su estilo de los finales inesperados, Sr. Iriarte :)

"Ya ni siquiera me levanto del sillón, ¿para qué eh de levantarme? si no tengo hambre ni ganas de ir al baño." aunque ahí se prevía el final, pero igual está bueno.

Ando corta de tiempo, asi que será un post corto.
cuídese.

Adiós!

p.s: creo que ese "eh" (ej. "¿para qué eh de levantarme?") debería ser "he..."
cosas de dicción, no? xD
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres